Primero: ¿es regulable?
No todas las lámparas ni bombillas LED se pueden regular. La ficha debe indicarlo como «regulable» o «dimmable». Si instalas una bombilla no regulable con un regulador, puede parpadear, zumbar o estropearse.
Sistemas más habituales
- Regulación de corte de fase (TRIAC): se instala en la pared en lugar del interruptor. Es la más común en viviendas. Hay de corte al inicio (leading edge) y corte al final (trailing edge); este último suele funcionar mejor con LED.
- 1-10 V y DALI: sistemas profesionales con cableado de control, habituales en proyectos y oficinas. DALI permite controlar cada luminaria de forma individual.
- Regulación integrada: muchas lámparas de diseño incluyen regulador táctil, rueda o mando en el propio cuerpo o en el cable.
- Inalámbrica: Bluetooth, Zigbee o aplicaciones del fabricante.
Consejos
1. Comprueba que lámpara y regulador sean compatibles: muchos fabricantes publican listas de compatibilidad.
2. Respeta la carga mínima del regulador: con LED de poco consumo, algunos reguladores antiguos no funcionan bien.
3. Si cambias muchas bombillas, valora un regulador específico para LED.
Combínalo con la cantidad de luz adecuada: lúmenes y vatios. Busca modelos regulables en el catálogo.